Marruecos ofreció una actuación contundente en su partido amistoso de preparación para el Mundial el martes, derrotando 4-0 a Madagascar en el Estadio Príncipe Moulay Abdallah de Rabat. El resultado supuso un impulso de confianza para los Leones del Atlas mientras continúan los preparativos para la gran cita mundialista, con el equipo del entrenador Mohamed Ouahbi mostrando tanto destellos ofensivos como solidez defensiva.
El punto focal de la noche fue el primer partido como titular de Ayyoub Bouaddi, el centrocampista de 18 años del Lille que ha sido señalado como una futura estrella de la selección nacional. Bouaddi fue colocado en un doble pivote junto al experimentado ancla Sofyan Amrabat, lo que indica la confianza depositada en él por el cuerpo técnico. Vistiendo la camiseta número seis, jugó 45 minutos antes de ser uno de los seis jugadores sustituidos en el descanso, ocupando su lugar Samir El-Mourabet del Estrasburgo.
La inclusión de Bouaddi no fue del todo inesperada; ya había participado en un amistoso no oficial contra Burundi el 26 de mayo, una victoria por 5-0 donde tuvo su primer contacto con el fútbol internacional. Sin embargo, este partido contra Madagascar marcó su primera aparición de carácter competitivo en un encuentro que cuenta para los registros oficiales, aunque sea amistoso. Su actuación serena en la primera parte sugiere que podría ser una opción viable para la plantilla mundialista, especialmente por su capacidad para enlazar defensa y ataque.
El marcador comenzó a moverse pronto. Ismaël Saibari, actuando como delantero improvisado, castigó a la defensa de Madagascar con un doblete en los primeros 25 minutos. Su primero llegó en el minuto 4 tras una jugada fluida de equipo, y duplicó la ventaja en el minuto 25 con una definición clínica. La versatilidad y olfato de gol de Saibari proporcionaron una dimensión diferente al ataque de Marruecos, insinuando la profundidad de opciones disponibles para el entrenador Ouahbi.
Tras el descanso, los Leones del Atlas continuaron presionando. Soufiane Rahimi convirtió un penalti en el minuto 77 para poner el 3-0, ampliando una ventaja ya cómoda. El penalti fue señalado tras una falta en el área, y Rahimi lo ejecutó con confianza. Luego, en los minutos finales, el sustituto Ayoub El-Kaabi anotó el cuarto gol en el minuto 87, redondeando una actuación dominante del equipo y coronando una noche impresionante para la afición marroquí.
El grupo de Marruecos en el Mundial, el Grupo C, les enfrenta a Brasil, Escocia y Haití. Clasificados octavos del mundo según la FIFA, el equipo tiene altas expectativas, especialmente tras su histórica semifinal en Catar 2022. El partido contra Madagascar, aunque no fue la prueba más dura, permitió al equipo trabajar patrones tácticos e integrar nuevas caras. Los seis cambios en el descanso, incluido Bouaddi, demostraron el deseo del entrenador de evaluar sus opciones y mantener la frescura.
Para Bouaddi, el debut como titular es un hito significativo. Nacido en Francia de padres marroquíes, representa un caso de éxito de la estrategia de la federación marroquí de reclutar talentos con doble nacionalidad. Su desarrollo en el Lille, un club conocido por formar jóvenes, ha sido seguido de cerca. Jugando junto a Amrabat, mostró destellos de su capacidad técnica y conciencia posicional, aunque la verdadera prueba llegará contra rivales de mayor calibre como Noruega y finalmente en el Mundial.
El próximo amistoso contra Noruega el domingo en Oslo es ahora el último punto de control antes del inicio del torneo de Marruecos. Noruega, aunque no clasificada para el Mundial, cuenta con talentos de talla mundial como Erling Haaland y Martin Ødegaard, lo que supone un desafío mucho mayor. Este partido será crucial para evaluar a jugadores como Bouaddi frente a una competencia de élite y determinar la selección final de la plantilla.
La preparación de Marruecos parece ir por buen camino. La combinación de veteranos como Amrabat y Achraf Hakimi (que fue descansado o no mencionado) con estrellas emergentes como Bouaddi y Saibari es prometedora. La capacidad del equipo para marcar desde múltiples vías (dos delanteros, un centrocampista y un penalti) indica flexibilidad táctica.
El camino hacia el Mundial está pavimentado con amistosos como este, pero la verdadera medida llegará cuando comience el torneo. Por ahora, la contundente victoria sobre Madagascar sirve como una salida que eleva la moral y subraya la ambición de Marruecos de hacer otra profunda incursión en el escenario global. Todos los ojos estarán puestos en cómo se desempeñan contra Noruega y luego en sus partidos de grupo.
Basado en información de L'Equipe.