En un caso escalofriante de violencia doméstica en São Paulo, una mujer de 28 años llamada Julia Andrade Abreu fue sometida a una brutal y prolongada agresión por parte de su exnovio, Thiago Lucas de Vasconcelos, de 31 años. El ataque, que duró aproximadamente de 10 a 12 minutos, comenzó dentro de un automóvil y continuó en una gasolinera del barrio de Freguesia do Ô. Cámaras de seguridad captaron parte del episodio violento, que incluyó patadas, puñetazos, mordiscos y el uso de objetos como un trozo de madera y un lavadero industrial.
La víctima describió una secuencia aterradora de eventos. Tras una visita médica, llevaba a su exnovio en el coche cuando él se puso agitado e intoxicado. Comenzó a insultarla verbalmente y luego la atacó físicamente dentro del vehículo, rompiendo el asiento del conductor. Ella logró escapar del coche, pero él la jaló del cabello. Luego supuestamente intentó atropellarla con el coche antes de que ella huyera al área restringida de la gasolinera, donde la agresión continuó con aún mayor intensidad.
Julia sufrió lesiones significativas, incluyendo dolor en el cuello, la espalda, la pierna, las costillas y áreas íntimas. El trauma psicológico es inmenso, dejándola en constante miedo por su vida. La relación tenía un historial de abuso, caracterizado por insultos verbales, violencia psicológica y un comportamiento de control extremo. El exnovio supuestamente monitoreaba sus actividades diarias, desde cuándo podía ducharse hasta restringir sus movimientos a menos que estuviera acompañada por su hija.
La experiencia se agravó por su paso por la comisaría. Julia informó que esperó casi nueve horas en la 4.ª Comisaría de Defensa de la Mujer (DDM) para presentar su denuncia, mientras estaba herida y cubierta de sangre. Alega que fue despreciada por un delegado que, al escuchar sus miedos, le dijo: "ya que tienes tanto miedo, cámbiate de ciudad". En otra ocasión, un empleado supuestamente le preguntó: "¿qué haces con un tipo así?".
La Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo (SSP) expresó su pesar por el incidente, afirmando que la conducta "no se alinea con las directrices de la institución". Añadió que los agentes de la unidad han sido recapacitados sobre los protocolos para asistir a víctimas de violencia doméstica y que el departamento de asuntos internos está disponible para investigar y tomar las medidas adecuadas.
El caso ha sido registrado como violencia doméstica, lesiones corporales y amenazas. La policía localizó al agresor el miércoles y ha solicitado su detención temporal al tribunal. La víctima, madre de dos hijos, ahora se recupera tanto de las cicatrices físicas como emocionales del ataque, un crudo recordatorio de los peligros de las relaciones abusivas y la necesidad crítica de un apoyo institucional adecuado para las víctimas.
Basado en informes de g1.