En una emocionante final de la Liga de Campeones Femenina, el Arsenal fue derrotado por un estrecho margen por el OL Lyonnes, que se adjudicó el prestigioso título en un partido definido por momentos críticos y márgenes muy ajustados.
El punto de inflexión del partido llegó cuando una revisión del Árbitro Asistente de Video (VAR) confirmó que Jule Brand estaba en posición legal para lo que se convirtió en el gol decisivo, una decisión que dejó frustrada a la defensa del Arsenal y cambió el impulso a favor del OL Lyonnes.
Más drama se desarrolló cuando la portera del Arsenal, Daphne van Domselaar, fue penalizada por salir de su línea prematuramente durante un tiro de penalti. Esta infracción resultó en un re-pateo, que la capitana del OL Lyonnes, Wendie Renard, convirtió expertamente para asegurar la victoria para su equipo.
A pesar de la resistente actuación del Arsenal, estos incidentes clave resultaron insuperables, otorgando al OL Lyonnes un triunfo muy ganado en la competición femenina de clubes de élite de Europa.