Wayne Rooney y Jordan Pickford comparten un vínculo único, forjado a través de su doble lealtad al Everton e Inglaterra. En una conversación sincera en el Wayne Rooney Show, la pareja reflexionó sobre sus carreras entrelazadas, con la pasión inquebrantable de Pickford por su club ocupando el centro del escenario. 'Soy un chico apasionado y me encanta estar en el Everton', declaró Pickford, encapsulando la lealtad que ha definido su trayectoria desde un debutante nervioso en Inglaterra hasta el indiscutible número uno de los Tres Leones.
Su primer encuentro marcó la pauta. Pickford, convocado tarde a la selección inglesa en 2016, subió al autobús y se sentó nerviosamente junto a Rooney. 'Estaba temblando', admitió Pickford, recordando cómo les escribió a sus amigos que estaba sentado frente a 'Wazza'. Rooney, divertido, no podía esperar para probar al joven portero en el entrenamiento. Ese respeto mutuo pronto se tradujo en el campo, y Pickford acumuló 82 partidos internacionales y batió el récord de más porterías a cero consecutivas para un portero de Inglaterra. Rooney ahora cree que Pickford podría convertirse en el mejor de la historia del país en su posición.
Pickford ha participado en todos los partidos de Inglaterra en los últimos cuatro grandes torneos, sufriendo la agonía de dos derrotas en finales europeas y una eliminación en semifinales del Mundial. El jugador de 32 años se niega a dejar que esos fracasos lo definan. 'Cuando has estado tan cerca, duele, pero debe impulsarte', dijo. 'Seríamos leyendas de por vida si ganamos algo. Sabemos lo que se necesita para llegar allí'. Con el Mundial de 2026 en América del Norte en el horizonte, la determinación de Pickford de acabar con la espera de 60 años de Inglaterra por un trofeo masculino arde más que nunca.
Su carrera en el club es un testimonio de esa misma determinación. Pickford fichó por el Everton procedente del Sunderland por 25 millones de libras iniciales en 2017, cargando con el peso de ser el portero británico más caro en ese momento. Causó un impacto inmediato, realizando una parada crucial en su primer partido de local en la Premier League mientras Rooney marcaba el gol de la victoria. 'Sabía que tenía que hacer algo pronto para ganarme a la afición', recordó Pickford. Esa actuación marcó el tono para una profunda conexión con la afición de Goodison Park.
A pesar de las dificultades del Everton (ningún puesto entre los ocho primeros desde su llegada y una sequía europea de ocho temporadas), Pickford nunca flaqueó. Cuando se le preguntó por qué no se ha ido a un club de la Champions League, su respuesta fue enfática: 'Tenemos ese vínculo... la gente, el personal, es donde vivimos. Se arriesgaron conmigo cuando era un chico de 22 años, y les he devuelto el favor'. Esa lealtad se formalizó en octubre cuando firmó un nuevo contrato que lo mantiene en el club hasta 2029, una decisión que silencia las persistentes especulaciones sobre su traspaso.
Pickford reconoce las preguntas que los externos plantean sobre un número uno de Inglaterra que se queda en un club fuera de la élite. 'Si hubiéramos mantenido ese nivel de la Europa League desde que volviste, esas preguntas no ocurrirían', le dijo a Rooney. 'La gente no se da cuenta de lo grande que es el Everton'. El inminente traslado a un nuevo estadio en Bramley-Moore Dock simboliza la ambición del club, y Pickford está decidido a ser parte de un resurgimiento que traiga trofeos de vuelta a la mitad azul de Merseyside.
Los últimos partidos de la temporada se avecinan. El Everton recibe al Sunderland, el antiguo club de Pickford, el domingo en su último partido en casa, una ocasión emotiva antes de cerrar la campaña en el Tottenham, amenazado por el descenso. Estos partidos no solo son por posiciones en la tabla; representan el final de una era en Goodison y una oportunidad para que Pickford consolide aún más su legado antes de centrarse en sus compromisos internacionales.
Su mente ya está vagando hacia el Mundial. Inglaterra ha quedado encuadrada en un grupo con Croacia, Ghana y Panamá, un escenario que Pickford espera con ansias. 'No puedo esperar, es una gran experiencia', dijo, revelando que su madre le envía un mensaje de texto para confirmar cada vez que se anuncia una convocatoria. Es un recordatorio del viaje desde un joven con esperanzas hasta un jugador que ostenta récords y la confianza de su nación.
A lo largo de la conversación, la admiración de Rooney era evidente. Para él, la lealtad de Pickford es una rareza en el fútbol moderno. 'Con tu habilidad, podrías decir: "¿Quieres ir a jugar la Champions League?" Pero te has quedado con el Everton. ¿Por qué?' La respuesta está en el carácter de Pickford: una pasión que trasciende los trofeos, una conexión con la comunidad y la creencia de que sus mejores días, tanto para el club como para el país, aún están por llegar.
La evolución de Pickford, de un pasajero nervioso del autobús a un líder que exige más de sí mismo, encapsula la esperanza de Inglaterra. 'Quiero seguir mejorando, empujando los límites en el campo de entrenamiento', dijo. Con un nuevo contrato, un nuevo estadio y un Mundial en el horizonte, Pickford está escribiendo una historia en la que la lealtad y la ambición no son mutuamente excluyentes, sino que son las señas de identidad de un icono moderno.
Basado en información de BBC Sport.