En un golpe devastador para las aspiraciones de los Países Bajos en el Mundial, el defensa central estrella Matthijs de Ligt ha sido descartado del torneo tras someterse a una cirugía de espalda. El jugador de 23 años del Bayern de Múnich sufrió la lesión en las últimas semanas y, tras consultar a especialistas, se tomó la decisión de proceder con una operación que requeriría un largo período de recuperación, poniendo fin efectivamente a sus esperanzas de participar en la cita mundialista.
La naturaleza exacta del problema de espalda no se ha revelado por completo, pero fuentes cercanas al jugador indicaron que se trataba de un problema persistente que empeoró con el tiempo. De Ligt sintió inicialmente molestias durante un partido de la Bundesliga, y posteriores exploraciones revelaron la necesidad de una intervención quirúrgica. El procedimiento, descrito como exitoso, lo mantendrá fuera de juego durante un estimado de seis a ocho semanas, seguidas de rehabilitación.
La ausencia de De Ligt es una pérdida sísmica para el entrenador Louis van Gaal, quien había construido una estructura defensiva en torno a la presencia dominante del ex capitán del Ajax. Desde su debut absoluto como adolescente, De Ligt ha sido un pilar de la defensa de la Oranje, acumulando más de 30 partidos internacionales. Su combinación de fisicalidad, inteligencia táctica y liderazgo se consideraba vital para las esperanzas de los Países Bajos de superar un grupo complicado y avanzar hasta las fases finales.
Sin De Ligt, Van Gaal se verá obligado a reconfigurar su línea defensiva. Los Países Bajos operan tradicionalmente con una defensa de tres, y la capacidad de De Ligt para jugar por la derecha o en el centro daba flexibilidad al entrenador. Los posibles reemplazos incluyen a Jurrien Timber del Ajax, que está en buena forma, o al veterano Stefan de Vrij, aunque ninguno posee la misma presencia aérea dominante. El vacío dejado por De Ligt podría desestabilizar una unidad que había mostrado una creciente cohesión en los clasificatorios recientes.
Este contratiempo continúa una preocupante tendencia para los defensas neerlandeses en grandes torneos. En el Mundial de 2010, alcanzaron la final pero echaron de menos a jugadores clave por lesión. Más recientemente, la lesión de larga duración de Virgil van Dijk en la rodilla eclipsó su campaña en la Eurocopa 2020. Ahora, con De Ligt fuera, el equipo debe reunir la resiliencia que mostró en adversidades pasadas.
Hablando con ESPN, una fuente dentro del equipo neerlandés reconoció el golpe: “Es una gran pérdida para nosotros. Matthijs no solo era titular, sino un líder en el vestuario. Tenemos que adaptarnos, y el equipo médico está haciendo todo para que vuelva más fuerte para su club”. Se espera que Van Gaal, conocido por su estoicismo, se dirija a los medios en los próximos días, pero los primeros indicios sugieren que recurrirá a la profundidad de su plantilla.
Aunque el Mundial es el foco inmediato, la cirugía de De Ligt también tiene implicaciones para el Bayern de Múnich. El campeón de la Bundesliga, que lo fichó en el verano de 2022 por una suma considerable, supervisará de cerca su recuperación. Una ausencia prolongada podría afectar sus campañas doméstica y de la Champions League, aunque se espera que el club proporcione una actualización completa tras las primeras etapas de rehabilitación.
La noticia de la baja de De Ligt causó conmoción en la comunidad futbolística neerlandesa. En las redes sociales, los aficionados expresaron decepción pero también apoyo. “Recupérate pronto, guerrero”, decía un mensaje típico. El defensa aún no ha hecho pública una declaración personal, pero se espera que su agencia emita una nota de agradecimiento por el apoyo recibido.
El Mundial, que comenzará en noviembre, echará de menos a una de sus estrellas defensivas más brillantes. Los duelos de De Ligt con jugadores como Harry Kane o Kylian Mbappé eran muy esperados. Su ausencia abre la puerta a talentos emergentes de otras naciones, pero también ejerce una presión inmensa sobre los defensas neerlandeses restantes para que estén a la altura ante las formidables amenazas ofensivas del Grupo A, que incluye a los anfitriones Catar, Ecuador y Senegal.
Mientras los Países Bajos se preparan para el torneo, Van Gaal debe reunir a sus tropas. La riqueza ofensiva del equipo, liderada por Memphis Depay y Cody Gakpo, tendrá que compensar cualquier fragilidad defensiva. Queda por ver si podrán superar este contratiempo y plantear un desafío serio, pero la ausencia de De Ligt indudablemente hace su camino mucho más difícil. Por ahora, la atención se centra en la recuperación y en la esperanza de que el defensa pueda volver a su mejor nivel para la segunda mitad de la temporada de clubes.
Basado en reportajes de ESPN.