El reinado del Manchester City como campeón de la Premier League llegó a un final poco ceremonioso esta temporada, con el club quedándose corto en su intento de defender el título. La campaña mediocre parece ser el capítulo final de la ilustre etapa de Pep Guardiola en el Etihad, aunque el propio entrenador aún no ha confirmado públicamente su partida.
Lo que debía ser una gira de despedida triunfal se desvaneció cuando el City cedió la corona de la liga mucho antes del pitido final. A pesar de una plantilla repleta de talento, el equipo de Guardiola no pudo mantener el ritmo, dejando una sensación de lo que pudo haber sido en lo que muchos creen que es su última temporada.
Guardiola, que llegó en 2016 y transformó al City en una potencia doméstica, ha sido objeto de rumores de salida durante meses. Su contrato expira al final de la campaña y, sin extensión firmada, la suposición en el club es que se marchará tras un brillante período de ocho años.
Cuando se le presionó sobre su futuro después del último partido del equipo, Guardiola fue evasivo como de costumbre. "No hablaré de eso ahora", dijo a los periodistas, negándose a confirmar o negar que se marchará. Sin embargo, fuentes cercanas a la situación indican que un anuncio oficial es solo cuestión de tiempo.
La falta de claridad ha dejado a los aficionados en el limbo, pero las señales son inequívocas. Desde una temporada que careció de la intensidad habitual hasta el comportamiento apagado de Guardiola en la banda, se ha sentido como el final de una era. Incluso los jugadores han hablado de querer despedirlo con un broche de oro, insinuando aún más lo inevitable.
Aunque la pérdida del título duele, no disminuye el inmenso legado de Guardiola en el City. Deja una colección de trofeos, incluidos cinco títulos de la Premier League y una corona de la Champions League, y un estilo de fútbol que redefinió el fútbol inglés.
A medida que se asienta el polvo de una decepcionante temporada doméstica, todas las miradas se vuelven ahora hacia el próximo movimiento de Guardiola. Ya sea que tome un año sabático o se embarque en otro proyecto, su huella en el Manchester City es imborrable. Por ahora, el mundo del fútbol espera la última palabra del propio protagonista.
Basado en reportajes de ESPN.