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Por qué el playoff de la Ligue 1 de Saint-Étienne podría

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El playoff de ascenso a la Ligue 1 de Saint-Étienne podría retrasarse al 26 de mayo si el Niza asegura el 16º puesto, ofreciendo un descanso crucial en medio

La candidatura del AS Saint-Étienne para regresar a la Ligue 1 está en el aire mientras esperan conocer a su rival del playoff el domingo por la noche. La última jornada de la máxima categoría determinará si el histórico club se enfrenta a un equipo 16º clasificado desesperado por preservar su estatus de elite. Tras superar al Rodez en una agónica tanda de penaltis el viernes, los Verdes entran ahora en un tenso período de recuperación y planificación cuidadosa.

El playoff entre la Ligue 1 y la Ligue 2 es una eliminatoria a doble partido que ofrece al ganador del playoff de ascenso de la Ligue 2 la oportunidad de unirse a la máxima categoría, mientras que el 16º clasificado de la Ligue 1 lucha por evitar el descenso. Para el Saint-Étienne, un club histórico deseoso de recuperar su estatus en la máxima categoría, lo que está en juego difícilmente podría ser mayor. El entrenador Philippe Montanier debe equilibrar la ambición con la dura realidad de una plantilla diezmada.

Hablando a L'Equipe, Montanier detalló una grave crisis de lesiones que ha dejado fuera a los centrocampistas clave Florian Tardieu y Mahmoud Jaber, siendo improbable que ambos vuelvan a jugar esta temporada. Señaló que la campaña ha sido particularmente agotadora porque sus jugadores comenzaron la pretemporada a mediados de junio, antes que la gran mayoría de los clubes. Con una cascada de ausencias, la prioridad inmediata es evitar más golpes físicos. Como resultado, las sesiones de entrenamiento se mantienen deliberadamente ligeras para proteger a los miembros restantes del equipo.

La identidad del rival conlleva un giro específico que podría reconfigurar todo el calendario del playoff. Si el OGC Niza termina 16º, el partido de ida previsto para el jueves se pospondría porque el club de la Riviera juega la final de la Copa de Francia contra el Lens el 22 de mayo. En ese escenario, el playoff se movería al martes 26 de mayo para la ida en el Stade Geoffroy-Guichard y al viernes 29 de mayo para la vuelta, solo un día antes de la final de la Champions League.

Montanier no se inmuta ante la incertidumbre del calendario. Comentó que revisar el itinerario del equipo no requeriría más de quince minutos, demostrando su tranquila adaptabilidad. Si bien considera improbable el resultado del Niza, concedió que el fútbol a menudo ofrece sorpresas y el descanso extra sería una clara ventaja. Una cuenta atrás de diez días en lugar de un apresurado plazo de tres días daría a su fatigado equipo una oportunidad vital para recargar pilas tanto mental como físicamente.

La recuperación es el tema central. Tras la agotadora tanda de penaltis emocional y físicamente contra el Rodez, Montanier se movió rápidamente para desinflar cualquier celebración prematura. Insistió en que el equipo aún no ha logrado nada y era necesario contener rápidamente la emoción. A los jugadores se les permitió disfrutar brevemente del momento con los aficionados el viernes por la noche, pero el sábado por la mañana se reunieron para una sesión ligera de enfriamiento. Luego se les dio tiempo libre hasta el lunes, con el programa diseñado puramente para la restauración, no para el esfuerzo.

A diferencia de hace dos semanas, cuando el equipo se reunió para ver juntos un partido de playoff anterior, el grupo seguirá el final de la Ligue 1 del domingo desde casa. Este enfoque individual es deliberado: reduce la presión y permite a cada jugador descansar en su propio entorno. Montanier no quiere distracciones del objetivo único de estar listo para el adversario que surja.

El plan original contemplaba tres sesiones de entrenamiento antes del partido de ida del jueves. Sin embargo, si el escenario del Niza se materializa, el calendario se redibujaría. Los días extra no solo permitirían una recuperación física más profunda, sino que también darían al personal médico un tiempo precioso para evaluar a los lesionados. Montanier confirmó que no se considera ningún amistoso o partido de práctica, reforzando el énfasis en el descanso sobre la forma física.

Para un equipo que ya ha jugado una agotadora temporada de 38 partidos en Ligue 2 más los playoffs, cualquier ventana de recuperación adicional es invaluable. La lista de lesiones ha obligado a Montanier a navegar con una plantilla reducida, y la perspectiva de perder otro jugador clave podría descarrilar el sueño del ascenso. El enfoque cauteloso subraya el margen tan fino entre el éxito y el fracaso en estas eliminatorias de todo o nada.

El calendario fluctuante del playoff también destaca la naturaleza interconectada del calendario del fútbol francés, donde las competiciones de copa pueden trastocar los partidos de liga. Mientras Saint-Étienne se centra en sí mismo, la comunidad futbolística en general observa a un orgulloso club luchando por recuperar su lugar entre la elite. La última campaña de los Verdes en la máxima categoría terminó con la decepción del descenso; ahora están a 180 minutos —o más si se necesitan prórroga y penaltis— de la redención.

La lógica pragmática de Montanier impregna cada decisión. Reiteró que la carga de trabajo debe mantenerse al mínimo porque la temporada ha llevado a los jugadores al límite, con el inicio temprano significando que han estado compitiendo durante casi once meses. Con la línea de meta acercándose, su enfoque está fijo en guiar al equipo a través del último obstáculo sin perder más efectivos.

Mientras comienza la cuenta atrás hasta el domingo por la noche, Saint-Étienne solo puede controlar su propia preparación. Ya sea que se enfrenten al Niza, Nantes, Auxerre u otro rival, la misión es la misma: dos partidos para definir el próximo capítulo. Por ahora, la prioridad es curarse, no soñar.

Basado en reportajes de L'Equipe.