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Por qué Guardiola desconfía del VAR: dos finales de copa

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Guardiola: 'Nunca confió en el VAR' tras dos derrotas en finales de la FA Cup. El City debe ganar al Palace para mantener vivas sus esperanzas de título

En una conferencia de prensa que expuso su profunda frustración con el arbitraje, el entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, declaró que "nunca ha confiado en nada" con los árbitros y el VAR, citando dos derrotas en finales de la FA Cup como evidencia de las fallas del sistema. En medio de una reñida carrera por el título de la Premier League, Guardiola insistió en que su equipo debe centrarse únicamente en su propio rendimiento, comenzando con el partido crucial en casa contra el Crystal Palace el miércoles.

El Arsenal comenzó el fin de semana alejándose cinco puntos en la cima, venciendo 1-0 al West Ham en un partido empañado por una revisión tardía del VAR que anuló un empate de los Hammers. La decisión de anular el gol por falta al portero David Raya generó un intenso debate, enmarcando perfectamente las preocupaciones más amplias de Guardiola sobre el papel de la tecnología en el juego. Con solo dos partidos restantes, el City puede reducir la brecha a dos puntos si vence al Palace, manteniendo la presión sobre el equipo de Mikel Arteta.

Hablando con los periodistas, Guardiola no se contuvo. "Perdimos las dos finales de la FA Cup porque los árbitros no hicieron su trabajo como debían. Incluso el VAR", dijo. "Nunca he confiado en nada [con el VAR] desde que llegué hace mucho tiempo". Estos comentarios ofrecieron una rara ventana a la mentalidad del catalán: a pesar de su éxito, cree que momentos cruciales le han sido arrebatados por decisiones erróneas. Reforzó su punto al comparar la intervención del VAR con "un lanzamiento de moneda", implicando que la suerte, más que la justicia, a menudo determina el resultado.

Sin embargo, Guardiola tuvo cuidado de no caer en excusas. "Cuando esto sucede, es porque tenemos que hacerlo mejor. No los árbitros", añadió, canalizando la frustración hacia la superación personal. "Tienes que hacerlo mejor. Si quieres estar en esa posición, hazlo mejor porque tienes que culparte a ti mismo". Este mantra de responsabilidad interna ha sido un sello distintivo de su mandato, y lo reiteró como el antídoto contra las variables que su equipo no puede controlar. El mensaje a su plantilla fue inequívoco: controla lo controlable.

Guardiola no especificó a qué finales de la FA Cup se refería, pero durante su tiempo en Inglaterra, el City ha caído en la final en dos ocasiones, con ambos partidos presentando momentos controvertidos que dejaron al club sintiéndose agraviado. Sus comentarios sugieren un déficit de confianza que solo se ha profundizado, moldeando una mentalidad de asedio a medida que la campaña llega a su clímax. La crítica más amplia del entrenador a "las declaraciones e instituciones que gobiernan la competición" insinuó un colapso sistemático más que errores aislados.

En el frente de la condición física, hubo noticias cautelosamente positivas para los campeones. El pilar del mediocampo, Rodri, y el defensa Abdukodir Khusanov están presionando para regresar después de períodos fuera. Rodri ha estado ausente durante cuatro partidos por una lesión en la ingle, mientras que Khusanov también ha estado recuperándose. "Están mejor", confirmó Guardiola, añadiendo que ambos serán evaluados en el entrenamiento. Su disponibilidad podría ser decisiva, especialmente la presencia de Rodri, que a menudo se correlaciona con el control del City en los partidos.

La visita del Crystal Palace tiene sus propios subtramas. El equipo de Oliver Glasner aún tiene la final de la Europa Conference League después de que concluya la temporada de la Premier League, lo que llevó al austriaco a sugerir que podría rotar su plantilla. "Soy responsable del Crystal Palace y me pagan por hacer lo mejor para el Crystal Palace, no para el City ni para el Arsenal", dijo Glasner con contundencia. Un once debilitado del Palace podría dar una ventaja al City, pero Guardiola descartó cualquier sugerencia de una noche fácil. "Son muy profesionales. El Crystal Palace jugará al máximo contra nosotros", insistió, señalando ejemplos recientes de equipos sin nada en juego que aún ofrecieron actuaciones comprometidas. Citó la feroz actuación del Leeds United contra el Tottenham Hotspur, demostrando que el orgullo competitivo perdura más allá de la posición en la liga.

Para el City, la ecuación es simple: vencer al Palace y esperar un tropiezo del Arsenal en el último día, cuando los Gunners reciban a las Águilas. El título ya no está en manos de Guardiola, una realidad que reconoció sin detenerse en ella. "Por supuesto, no está en nuestras manos en esta Premier League", dijo. Pero su enfoque se mantuvo en lo que viene después. "Lo importante es mañana, luego veremos qué sucede cuando lleguemos al siguiente". Este enfoque paso a paso ha apuntalado la consistencia implacable del City bajo su dirección.

El borde psicológico del último estallido de Guardiola puede servir para galvanizar a un plantel acostumbrado a finales de alta presión. Al externalizar la queja mientras canaliza la respuesta hacia adentro, está tratando de proteger a sus jugadores de las distracciones. La pérdida de concentración, advirtió, conduce a "una situación peligrosa". Mientras la temporada se precipita hacia un desenlace dramático, la capacidad del City para aprovechar la injusticia percibida en rendimiento podría definir si levantan un cuarto título consecutivo.

Con el trofeo de la Premier League y un lugar en la historia en juego, la honestidad cruda de Guardiola ha marcado el tono. Si se traduce en la eficiencia despiadada requerida contra el Palace se sabrá pronto. Por ahora, sus jugadores han recibido una directiva clara: ignorar el ruido, mejorar y dejar que el resto se cuide solo. Si fallan, sus palabras dejan claro que el espejo, no el árbitro, será donde deben mirar. Basado en informes de Sky Sports.