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Por qué la temporada del Tottenham es patética: el llamado

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Gary Neville califica la temporada del Tottenham de 'patética' tras otro 17º puesto, pide una revisión mientras De Zerbi planea quedarse solo con 10-12

El Tottenham Hotspur aseguró su permanencia en la Premier League con una nerviosa victoria por 1-0 sobre el Everton en el último día, pero el alivio por evitar el descenso fue inmediatamente ahogado por una ola de críticas mordaces de uno de los analistas más influyentes del fútbol. Gary Neville, el exdefensor del Manchester United convertido en comentarista de Sky Sports, no se contuvo en su veredicto sobre una temporada en la que los Spurs terminaron 17º por segundo año consecutivo, calificándola de 'patética' y pidiendo una revisión exhaustiva de las operaciones del club. La estrecha victoria, gracias a un gol de Joao Palhinha, solo ocultó las grietas que se han ido agrandando durante años en un club lleno de tradición pero ahora sumido en la mediocridad.

La furia de Neville era palpable mientras diseccionaba la situación del Tottenham. '¿Es demasiado decir que han sido patéticos? ¿Que deberían avergonzarse de sí mismos? Probablemente no', declaró, enfatizando que este es un club con una historia ilustre y un estadio de clase mundial, pero que constantemente ha rendido por debajo de lo esperado. A pesar del triunfo de la Europa League la temporada anterior, la forma en la Premier League ha sido pésima, con dos 17º puestos consecutivos representando nuevos mínimos. Para Neville, el término 'bajo rendimiento' ya no captura adecuadamente la magnitud de la decadencia: es un fracaso sistémico que exige una autopsia profunda.

El centro de la crítica de Neville era la caótica situación técnica. La temporada comenzó con Ange Postecoglou al mando, pero fue despedido, desencadenando un vertiginoso carrusel que vio a Igor Tudor nombrado y despedido en cuestión de semanas, seguido por Thomas Frank tomando el relevo antes de que llegara el actual entrenador, Roberto De Zerbi. Neville fue directo sobre la causa raíz: la propiedad. 'Cuando eres dueño de un club de fútbol, a veces tienes que empezar mirándote al espejo tú mismo', dijo. 'El éxito a veces no llega por las decisiones que tomas'. El constante cambio de entrenadores, a ninguno de los cuales se les ha dado tiempo o una estructura coherente para tener éxito, ha erosionado la credibilidad y la confianza, con protestas de los aficionados contra la directiva convirtiéndose en algo habitual.

En medio de los escombros, De Zerbi tomó el micrófono con una visión de renovación que era ambiciosa y brutalmente honesta. 'A partir de esta noche, tenemos que empezar a organizarnos y construir un nuevo equipo', declaró, esbozando su sueño de remodelar la plantilla. Sin embargo, su evaluación del actual plantel fue demoledora: solo '10, 11, 12 jugadores' tienen el nivel requerido para quedarse. Aunque no los nombró públicamente a todos, informes separados y percepciones del equipo sugieren que Joao Palhinha, Conor Gallagher y Randal Kolo Muani se encuentran entre los que considera esenciales retener. El resto, al parecer, se enfrenta a un verano incierto mientras De Zerbi planea complementar el núcleo con fichajes de 'primer nivel' capaces de devolver al club a la mitad superior de la tabla.

El defensa Micky van de Ven, uno de los pocos jugadores consistentes, se hizo eco del sentimiento de que dos 17º puestos consecutivos son 'inaceptables para un club como el Spurs'. Expresó su confianza en que el equipo puede mejorar bajo De Zerbi, señalando que la energía y la filosofía táctica del holandés ya han comenzado a echar raíces. Sin embargo, los comentarios de Van de Ven resaltan una realidad sombría: el Tottenham, un club que disputó una final de la Champions League tan recientemente como 2019, ahora se ha visto envuelto en luchas por el descenso mientras sus rivales avanzan.

El contexto histórico hace que la decadencia sea aún más marcada. Las tradiciones del Tottenham son ricas, desde los días de gloria de Bill Nicholson hasta la emocionante era de Mauricio Pochettino que los vio competir por títulos y llegar a finales europeas. El traslado al estadio de última generación Tottenham Hotspur Stadium pretendía marcar una nueva era de dominio, pero en cambio ha coincidido con una deriva hacia la irrelevancia en la parte alta de la Premier League. Financieramente, las implicaciones son graves: otra temporada en la oscuridad de la mitad de la tabla o más abajo corre el riesgo de perder valor de patrocinio, poder de atracción de jugadores y la lealtad de una afición que ya se ha vuelto inquieta. El llamado de Neville a una autopsia no es solo sobre tácticas futbolísticas; se trata de un modelo de negocio que aparentemente ha perdido el rumbo.

La magnitud de la renovación necesaria no se puede exagerar. La admisión de De Zerbi de que solo una docena de jugadores merecen quedarse apunta a un verano de cambios sin precedentes. El italiano, conocido por su estilo progresista y basado en la posesión que convirtió al Brighton en uno de los equipos más atractivos de Inglaterra, ahora enfrenta la desalentadora tarea de implementar su filosofía con una plantilla que ha sido mental y técnicamente frágil. El mercado de fichajes será crítico, pero atraer talento de primer nivel a un club que ha terminado 17º dos veces seguidas es un desafío formidable, incluso con el atractivo de Londres y un magnífico estadio.

Para la Premier League, las dificultades del Tottenham sirven como una advertencia. El llamado 'Big Six' ha sido un club cerrado durante años, pero el colapso del Spurs demuestra que el estatus no es permanente. Clubes como Newcastle United, Aston Villa y Brighton los han superado mediante reclutamiento inteligente y gestión estable, mientras que el Tottenham ha pasado de una crisis a otra. El equilibrio competitivo de la liga está cambiando, y a menos que la propiedad atienda la advertencia de Neville, el Spurs corre el riesgo de convertirse en un elemento permanente en la mitad inferior, luchando no por puestos europeos sino por la supervivencia.

El camino que queda por delante está lleno de peligros y promesas a partes iguales. La trayectoria de De Zerbi sugiere que puede orquestar un resurgimiento si se le da tiempo y recursos, pero lo mismo se dijo de sus predecesores. Los propietarios deben demostrar ahora que han aprendido de sus errores, proporcionando una estrategia coherente y permitiendo al nuevo entrenador construir sin interferencias. La alternativa es un futuro de mediocridad que ninguna cantidad de gasto en infraestructuras puede ocultar. Basado en información de Sky Sports.