El Aston Villa puso fin a tres décadas de sequía de grandes trofeos de manera espectacular el miércoles por la noche, derrotando al Freiburg 3-0 en la final de la Europa League en el Besiktas Park de Estambul. Los goles de Youri Tielemans, Emi Buendia y Morgan Rogers sellaron una victoria contundente que llevó a la locura a la afición clarete y azul y escribió un nuevo capítulo en la historia de 149 años del club.
El partido, celebrado en la misma ciudad donde los héroes de la Copa de Europa de 1982 del Villa triunfaron sobre el Bayern de Múnich, presentó similitudes inquietantes. El Villa volvió a vestir de blanco, volvió a derrotar a un equipo alemán de rojo, y volvió a ofrecer una actuación dominante que no dejó dudas sobre el destino del trofeo. Esta vez, sin embargo, los héroes fueron diferentes, y la espera había sido mucho más larga.
El último gran trofeo del Villa antes de este fue la Copa de la Liga de 1996, cuando Ian Taylor (ahora embajador del club) marcó en una victoria por 3-0 sobre el Leeds United. Para un club con una rica herencia, el lapso de 30 años se había convertido en una carga. El entrenador Unai Emery, que se unió al Villa en octubre de 2022 cuando el club rondaba la zona de descenso, había prometido trofeos. En su presentación declaró su ambición de conseguir trofeos, y en Estambul cumplió esa promesa.
La noche comenzó con un susto cuando el portero Emi Martínez necesitó que le vendaran y trataran el dedo anular derecho durante el calentamiento, evocando recuerdos de la final de 1982 cuando Nigel Spink entró por el lesionado Jimmy Rimmer a los nueve minutos. Pero Martínez estuvo bien para empezar, y fue raramente probado por un Freiburg que se marchitó ante la intensidad del Villa.
El Villa tomó la delantera en el minuto 25 gracias a un impresionante voleón de Tielemans desde un saque de esquina corto. El belga encontró el balón en el borde del área y lo envió al fondo de la red, sin dar opción al portero del Freiburg, Mark Flekken. Buendia duplicó la ventaja justo antes del descanso, curvando un delicioso disparo con la izquierda al palo lejano tras recortar desde la derecha. El ex centrocampista del Villa Ian Taylor, observando desde la tribuna de prensa, saltó de alegría, apretando los puños.
Morgan Rogers, delantero inglés, sentenció el resultado a mitad de la segunda parte, conduciendo hacia el área y disparando raso ante Flekken. Emery, normalmente reservado en la banda, estalló de alegría, agitando los puños y abrazando a su equipo. Al final del tiempo reglamentario, Martínez levantó a Emery sobre sus hombros mientras los jugadores y el cuerpo técnico del Villa celebraban frente a los 20.000 aficionados desplazados.
Los aficionados del Villa habían convertido el Besiktas Park en un mar de clarete y azul, superando ampliamente al contingente del Freiburg. Entre los 10.758 titulares de entradas oficiales, se estima que 20.000 habían viajado, llenando los bares de la Plaza Taksim antes del inicio. El príncipe William, declarado fanático del Villa, asistió a la final y publicó un mensaje de buena suerte en las redes sociales. Filmó el levantamiento del trofeo con su teléfono, un recuerdo personal de un momento histórico.
Emery ahora posee un récord de cinco títulos de la Europa League, ampliando su propio récord en la competición. Aunque restó importancia a la etiqueta de "rey de Europa", su legado es innegable. "Estoy agradecido a los seguidores y a los jugadores, están siguiendo nuestras ambiciones", dijo Emery. "Somos los reyes juntos. Lograr esto nos hace muy felices, pero no vamos a parar". Los copropietarios Nassef Sawiris y Wes Edens, que han apoyado a Emery a pesar de las limitaciones financieras, abrazaron a los jugadores mientras se entregaban las medallas.
Tielemans, con la voz ronca de tanto gritar, reflexionó sobre la transformación del Villa. "Empezamos muy, muy mal. Nuestros estándares eran muy pobres. La forma en que dimos la vuelta a la situación fue un mérito de los jugadores y el cuerpo técnico. Seguimos trabajando, creyendo. Conseguimos la victoria al final, Champions League la próxima temporada y un trofeo". Sus palabras hicieron eco del sentimiento de una plantilla que había estado en el último puesto de la liga al principio de la temporada antes de una impresionante recuperación.
Rogers, que se unió al Villa procedente del Middlesbrough en un acuerdo de 16 millones de libras apenas dos años antes, apenas podía hablar. "Es difícil de poner en palabras, hemos trabajado muy duro por esto. Lo hemos logrado y salido adelante. Es un gran momento para los aficionados, grandioso para el club. Pasaremos a la historia". El delantero, que ha marcado 15 goles con el club y la selección esta temporada, podría atraer interés de traspaso este verano, pero ganar un trofeo europeo en solo su segunda temporada completa es un logro notable.
La victoria del Villa en Estambul también aseguró el regreso a la Champions League la próxima temporada, después de haber garantizado ya un puesto entre los cinco primeros de la Premier League dos días antes con una victoria por 4-2 sobre el Liverpool. Ese doble triunfo subraya el extraordinario impacto de Emery. Cuando llegó, el Villa estaba a tres puntos de la zona de descenso. Los guió a la Europa Conference League esa temporada, luego a la Europa League, y ahora a la Champions League. Todo esto logrado bajo estrictas restricciones financieras: el Villa ha tenido que vender jugadores clave cada año para cumplir con las reglas de Beneficio y Sostenibilidad. Los 5,2 millones de libras pagados para liberar a Emery del Villarreal parecen una de las gangas más grandes del fútbol.
La victoria del Aston Villa en la Copa de Europa de 1982 está inmortalizada con los comentarios de Brian Moore colgados en Villa Park. Ahora, se necesita una nueva pancarta para honrar a estos héroes modernos. Cuarenta y tres años después, el nombre del club está grabado una vez más en la historia europea, y la espera de 30 años por un trofeo ha terminado.
Basado en información de BBC Sport.