Thomas Tuchel ha causado conmoción en el fútbol inglés con el anuncio de su convocatoria final de 26 jugadores para el Mundial. En una serie de lo que solo pueden describirse como cortes despiadados, el entrenador alemán ha omitido a nombres destacados como Phil Foden, Cole Palmer y Harry Maguire del equipo que viajará al torneo de verano. La decisión, que se confirmará en una rueda de prensa en Wembley, subraya la filosofía intransigente de Tuchel: ningún jugador, independientemente de su pedigrí, tiene garantizado un lugar en el avión si su forma en el club no se alinea con su visión. Es una apuesta que podría definir la campaña de Inglaterra y que ya ha encendido un feroz debate entre aficionados y expertos por igual.
Foden y Palmer fueron considerados en su momento las joyas gemelas del futuro ofensivo de Inglaterra. Foden, con solo 24 años, ha demostrado su talento a intervalos en el Manchester City, pero la falta de influencia sostenida esta temporada –en parte debido al sistema rotativo de Pep Guardiola– le ha pasado factura. Palmer, el creador de juego del Chelsea de 23 años cuyas actuaciones electrizantes la temporada pasada le valieron el premio al Jugador Joven del Año de la PFA, no ha alcanzado esas cotas. La campaña desarticulada del Chelsea no ha ayudado, pero Tuchel ha concluido claramente que ninguno de los dos ofrece el impacto inmediato requerido para un Mundial. Su ausencia deja un vacío creativo, lo que plantea preguntas sobre quién suministrará la munición para Harry Kane.
Sin embargo, la narrativa más conmovedora es la de Harry Maguire. El defensor del Manchester United ha sido una figura polarizadora para el club y el país, pero su resiliencia a menudo le ha permitido prosperar con la camiseta de Inglaterra. Después de caer en desgracia bajo Erik ten Hag, Maguire recuperó la confianza bajo Michael Carrick, ofreciendo actuaciones sólidas que le valieron una convocatoria para los partidos internacionales de marzo. Titular contra Uruguay y entrando contra Japón, incluso parecía una amenaza a balón parado. Pero Tuchel, aunque elogió la fiabilidad de Maguire, ha optado por defensores centrales que cree que son más móviles. "Veo a Ezri Konsa por delante, veo a Marc Guéhi por delante. No es ningún secreto. Veo a Trevoh Chalobah en el nivel de movilidad ligeramente por delante de él", dijo Tuchel, en una evaluación brutal. Maguire, desconcertado, recurrió a las redes sociales: "Me he quedado conmocionado y desolado por la decisión. Estaba seguro de que podría haber jugado un papel importante este verano después de la temporada que he tenido".
La omisión de Maguire es el hecho principal de una limpieza defensiva. Junto a Konsa, Guéhi y John Stones –seleccionado a pesar de jugar solo cuatro veces desde el 2 de diciembre–, Tuchel también está considerando a Trevoh Chalobah, Jarell Quansah del Liverpool y Dan Burn del Newcastle. La convocatoria de Burn, en particular, sugiere que Tuchel valora la fisicalidad y la experiencia en el equipo. Levi Colwill del Chelsea siempre parecía destinado a perderse el torneo debido a una lesión de rodilla de larga duración, pero la exclusión de Fikayo Tomori del AC Milan, un veterano experimentado en la Champions League, indica la preferencia de Tuchel por defensores que juegan en la Premier League. Luke Shaw, que fuera el lateral izquierdo titular de Inglaterra, también parece haber sido descartado a pesar de una temporada sin lesiones, dejando un gran agujero en el lado izquierdo de la defensa que Tuchel podría tener que parchear con una solución improvisada.
En el centro del campo, la inclusión de Kobbie Mainoo es un punto brillante. El adolescente ha sido una revelación para el Manchester United, mostrando una compostura más allá de su edad en partidos importantes, incluida la Champions League. Su selección por delante de Adam Wharton del Crystal Palace, que muchos pensaban que se había ganado el puesto con actuaciones consistentes y maduras, indica la creencia de Tuchel en el techo más alto de Mainoo. La omisión de Wharton será difícil de digerir, pero refleja la disposición de Tuchel a apostar por el potencial por encima de la fiabilidad probada en ciertos roles.
La línea de ataque presenta sus propias historias. Con Kane como líder indiscutible, la batalla por el puesto de delantero suplente ha sido intensa. Ivan Toney, que acaba de regresar de una suspensión por apuestas, está firmemente de nuevo en el panorama. La consideración de Tuchel por Toney es un guiño a la capacidad del delantero en el área y su fisicalidad, atributos que podrían ser decisivos en partidos de eliminación directa ajustados. Ollie Watkins, por su parte, ha estado en una forma excelente con el Aston Villa, y su laboriosidad y velocidad se consideran ideales para estirar las defensas cansadas al final de los partidos. La perspectiva de llevar a tres delanteros –Kane, Watkins y Toney– le daría a Inglaterra un ataque variado que no se veía en torneos importantes recientes.
Las implicaciones más amplias de las selecciones de Tuchel no pueden subestimarse. Al dejar fuera a estrellas consolidadas, ha trazado una línea bajo la nostalgia de la 'generación dorada' e impuesto una meritocracia. Este es un equipo construido sobre la cohesión del sistema más que sobre el estrellato individual. Sin embargo, conlleva una inmensa presión: si Inglaterra fracasa en la fase de grupos o sale pronto, se cuestionará el juicio del entrenador, y la ausencia de jugadores que cambian el juego como Foden y Palmer se presentará como evidencia de necedad. Para los jugadores excluidos, el golpe psicológico es severo. La respuesta emocional de Maguire, apenas horas después de conocer la noticia, muestra lo profundo que duele el rechazo internacional.
Mientras el equipo se prepara para partir hacia el torneo, todas las miradas estarán puestas en el nuevo equipo de Tuchel. Queda por ver si su estrategia de selección audaz, a veces brutal, dará sus frutos, pero una cosa es segura: este no es un equipo que juegue sobre seguro. Es un equipo que refleja a un entrenador que no teme hacerse enemigos en pos de la gloria. El verano será el juez definitivo. Basado en informes de The Guardian.