El Paris Saint-Germain viajará a Múnich para la vuelta de su semifinal de la Champions League contra el Bayern de Múnich sabiendo que debe proteger una estrecha ventaja global, pero lo hará sin uno de sus jugadores más dinámicos. El club ha confirmado que el lateral marroquí Achraf Hakimi no ha sido incluido en la plantilla de 23 jugadores para el partido de vuelta, lo que supone un duro golpe a sus esperanzas de llegar a la final.
El emocionante partido de ida en el Parque de los Príncipes terminó con una impresionante victoria por 5-4 para los campeones franceses, un partido que mostró fútbol ofensivo de élite. Sin embargo, las celebraciones se vieron atenuadas por una lesión que surgió al final del partido. Hakimi, que ha sido un desahogo vital en el flanco derecho durante toda la campaña, sintió un calambre muscular severo, descrito inicialmente como tal. El técnico Luis Enrique, en su rueda de prensa posterior al partido, reconoció el problema pero sugirió que no podría ser grave. Sin embargo, evaluaciones posteriores han obligado al cuerpo médico a descartar al defensor para el crucial encuentro.
Cuando el equipo viajó a Alemania, el nombre de Hakimi brilló por su ausencia en la lista de jugadores disponibles publicada por el club. El internacional marroquí había completado los 90 minutos completos en la ida, ofreciendo una actuación enérgica que incluyó constantes desbordes y recuperaciones defensivas. Su ausencia deja un vacío en una línea defensiva que ya estará bajo una intensa presión del potente ataque del Bayern, que anotó cuatro goles en París y sigue siendo una fuerza formidable en el Allianz Arena.
La baja de Hakimi es la noticia principal del equipo para el PSG, que por lo demás cuenta con una plantilla casi completa de estrellas disponibles. El cuerpo técnico debe ahora reconfigurar la defensa, probablemente desplazando a un central o mediocampista natural al lateral derecho, un ajuste táctico que podría tener efectos en cadena en toda la formación. La necesidad de disciplina táctica será primordial, ya que el Bayern, que solo pierde por un gol, lo lanzará todo hacia adelante en busca del empate.
Hay mucho en juego. El PSG busca su segunda final de la Champions en tres años, desesperado por convertir el dominio doméstico en gloria continental. Enfrente tienen a un Bayern conocido por su resiliencia en partidos de eliminatoria como local. La ventaja de un gol conseguida en el partido de ida significa que un empate le bastaría a los parisinos, pero cualquier fallo de concentración sin la velocidad y experiencia de Hakimi podría ser fatal.
Ambos equipos serán muy conscientes de los márgenes que definen las eliminatorias de semifinales. Para el PSG, la pérdida de un titular del calibre de Hakimi es un contratiempo inoportuno, pero la profundidad de la plantilla reunida por la jerarquía del club está diseñada para hacer frente a tales eventualidades. El enfoque ahora se centra en quién asume el relevo y con qué eficacia el equipo puede ejecutar su plan de juego en terreno hostil. Mientras la cuenta atrás para el pitido inicial comienza, todas las miradas estarán puestas en la capital bávara para ver si el PSG se mantiene firme y se gana un lugar en la final. Basado en informes de Fútbol.