Con el Mundial de la FIFA 2026 a solo días de distancia, la última ronda de amistosos internacionales ofreció historias convincentes mientras Bélgica, Marruecos y Portugal —o más precisamente, Cristiano Ronaldo— ocuparon el centro del escenario. Bélgica aseguró una medida victoria 2-0 sobre Croacia en Rijeka, mientras Marruecos desató una andanada de cuatro goles contra Madagascar en Rabat. Mientras tanto, Ronaldo comenzó su preparación con la selección portuguesa, apuntando a un hito individual histórico que añade una capa extra de intriga a lo que ya es su sexta participación mundialista, igualando el récord.
La victoria de Bélgica sobre Croacia, aunque no una actuación perfecta, ofreció señales alentadoras de cara a su debut en el torneo contra Egipto el 15 de junio. Youri Tielemans rompió el empate en el minuto 38 con un gol bien tomado, dando a los Diablos Rojos una ventaja que protegerían durante gran parte del partido. La verdadera historia, sin embargo, fue la breve participación de Romelu Lukaku. Introducido en el minuto 73 por Charles De Ketelaere, el potente delantero selló el resultado con una definición clínica en el tiempo de descuento —el minuto 96. Ese gol no solo sentenció el partido, sino que también sirvió como recordatorio del valor perdurable de Lukaku como un jugador que puede cambiar el juego. Para un equipo que a menudo ha luchado por convertir el dominio en trofeos, tener un finalizador confiable en plena forma es crucial. Bélgica entra al Grupo H como favorita junto a Egipto, pero el grupo también incluye a Canadá y Arabia Saudita, por lo que cada punto importa. La agudeza de Lukaku podría ser la diferencia entre un camino suave y un tropiezo temprano.
Marruecos, mientras tanto, convirtió su amistoso contra Madagascar en una muestra de destreza ofensiva y disciplina táctica bajo el entrenador Walid Regragui. El marcador 4-0 apenas hace justicia al dominio de los Leones del Atlas. Ismael Saibari anotó un doblete en el primer tiempo, marcando el tono con su movimiento y finalización. Tras el descanso, Achraf Rahimi convirtió un penalti, y Ayoub El Kaabi añadió el cuarto para completar la goleada. El resultado extiende la impresionante racha de Marruecos desde su histórica semifinal en Catar 2022, y los posiciona como una seria amenaza en el Grupo D, donde se enfrentarán a Brasil, Noruega y los Emiratos Árabes Unidos. Su campaña mundialista comienza la noche del 13 al 14 de junio contra una Brasil dirigida por Carlo Ancelotti, un partido que promete ser uno de los más vistos de la primera ronda. La mezcla de solidez defensiva y contraataque explosivo de Marruecos los convierte en un caballo oscuro capaz de dar la sorpresa incluso a los favoritos del torneo.
Pero quizás ninguna historia tiene más resonancia global que la búsqueda de Cristiano Ronaldo de 1,000 goles en su carrera. El jugador de 41 años publicó imágenes de su primer entrenamiento con Portugal en redes sociales, señalando el inicio de su sexta campaña mundialista, un logro igualado en esta edición solo por Lionel Messi y Guillermo Ochoa. Ronaldo llega al torneo con 974 goles oficiales entre club y selección, quedando a 26 del que alguna vez fue un hito impensable de cuatro dígitos. Aunque alcanzar los 1,000 en este Mundial solo es matemáticamente improbable —Portugal necesitaría llegar lejos y Ronaldo tendría que anotar a un ritmo casi récord— el hito proporciona un trasfondo narrativo poderoso. Tras haber llevado al Al Nassr al título de la Liga Profesional Saudí, su primer título doméstico en Arabia Saudita, Ronaldo parece más motivado que nunca. Su preparación física y sus instintos goleadores siguen siendo de élite, y estará ansioso por añadir a su legado en el escenario más grande del deporte.
Para Bélgica, la victoria sobre Croacia fue un ejercicio táctico de controlar un partido contra un rival técnicamente dotado. Croacia, que abrirá su propio Mundial contra Inglaterra el 17 de junio, puso a prueba la defensa belga pero careció del filo necesario para encontrar el empate. El equipo de Domenico Tedesco, sin jugadores clave como Kevin De Bruyne para este amistoso, aún así logró crear suficientes oportunidades para ganar cómodamente. La organización defensiva, dirigida por la experiencia de Jan Vertonghen, será vital cuando se enfrenten a Mohamed Salah de Egipto en el debut. El amistoso también destacó la profundidad en la plantilla belga, con suplentes como Lukaku causando impacto inmediato, una cualidad que a menudo resulta decisiva en las etapas finales de los grandes torneos.
La actuación de Marruecos consolida aún más su estatus como el principal contendiente africano. El entrenador Regragui ha inculcado una creencia y flexibilidad táctica que pocos equipos pueden igualar. Contra Madagascar, utilizaron una presión alta y transiciones rápidas que abrumaron a sus oponentes. El ataque, liderado por el dinámico Saibari y apoyado por el astuto El Kaabi, parece capaz de inquietar incluso a las defensas más organizadas. Defensivamente, Marruecos mantuvo la portería a cero, testimonio de la asociación entre Nayef Aguerd y Romain Saïss. Con el emocionante partido inaugural contra Brasil en el horizonte —una especie de revancha tras los hilos narrativos de los cuartos de final de 2022— Marruecos lleva las esperanzas de todo un continente y una base de aficionados global que se ha enamorado de su estilo intrépido.
Las implicaciones más amplias de estos amistosos se extienden más allá de los equipos individuales. Ofrecen un vistazo a cómo las naciones están manejando los desafíos sin precedentes de un Mundial celebrado en tres países —Estados Unidos, Canadá y México— donde los viajes, el clima y la logística juegan un papel importante. Los equipos que puedan adaptarse rápidamente y mantener la condición física tendrán ventaja. La capacidad de Bélgica para conseguir un resultado en una sede neutral, la comodidad de Marruecos en casa en Rabat, y la meticulosa preparación de Ronaldo apuntan a selecciones que no dejan nada al azar.
La derrota de Croacia, aunque solo un amistoso, plantea preguntas sobre sus vulnerabilidades defensivas. Con Luka Modrić ahora de 40 años, el equipo está en una fase de transición, y su partido inaugural contra una ambiciosa Inglaterra será una dura prueba. El marcador 2-0 contra Bélgica subrayó una falta de incisividad en el último tercio, un problema que el entrenador Zlatko Dalić debe resolver rápidamente. Para Inglaterra, al analizar este resultado, el plan para vencer a Croacia podría implicar presionar alto y explotar los espacios detrás de sus laterales.
A medida que la cuenta regresiva para el pitido inicial se intensifica, estas historias solo crecerán en importancia. La heroica actuación tardía de Lukaku, los fuegos artificiales ofensivos de Marruecos y la incansable búsqueda de la historia de Ronaldo no son solo momentos aislados; son hilos en el rico tapiz de un Mundial que promete drama, sorpresas y actuaciones inolvidables. El escenario está listo, y el mundo estará observando cuando la acción comience de verdad. Basado en informes de Tuttosport.