La selección de Italia pasa una página dolorosa. Tras no conseguir un lugar en la Copa Mundial de la FIFA 2025 después de una derrota en el play-off ante Bosnia, los Azzurri entran en la ventana internacional de junio no para prepararse para el gran evento mundial, sino para iniciar una reconstrucción a largo plazo. El entrenador interino Silvio Baldini, en lo que se espera sea su única convocatoria al frente del equipo, ha nombrado un equipo drásticamente joven para los amistosos contra Luxemburgo y Grecia.
La plantilla de 23 jugadores tiene una asombrosa edad media de solo 20 años y seis meses. Baldini, que ha trabajado principalmente con los equipos juveniles de Italia, ha recurrido a los talentos emergentes del país, dejando fuera a veteranos experimentados. Solo un jugador de campo nacido antes de 2004 ha sido convocado: el capitán Gianluigi Donnarumma, el baluarte de 81 partidos internacionales que confirmó públicamente su disponibilidad para esta ventana.
Más allá de Donnarumma, solo otros cuatro jugadores han recibido alguna vez una convocatoria absoluta. El defensa de la Fiorentina Pietro Comuzzo, el centrocampista del Cagliari Marco Palestra, el romano Niccolò Pisilli y el delantero del Inter de Milán Francesco Pio Esposito son los únicos otros con experiencia en la Azzurri. Los 18 puestos restantes están ocupados por promesas sin internacionalidad procedentes de la Serie A, la Serie B e incluso ligas extranjeras.
La selección subraya la confianza de Baldini en la próxima generación. El entrenador interino no es ajeno a la cantera juvenil de Italia: anteriormente dirigió al equipo Sub-21 y conoce íntimamente a estos talentos. Con el equipo absoluto en el limbo, su misión parece ser lanzar un nuevo ciclo antes de la campaña de clasificación para la Eurocopa 2028, y se espera que se nombre un sucesor permanente durante el verano.
Entre los debutantes, varios nombres destacan. La plantilla incluye a cuatro jugadores que actualmente juegan en Alemania, lo que ilustra los horizontes en expansión de los futbolistas italianos. Además, Luca Koleosho, extremo del Paris FC en Francia, aporta un toque multicultural a un equipo que combina productos de la liga nacional con aquellos que exploran caminos en el extranjero.
Los próximos amistosos ofrecen un escenario poco común. El 3 de junio, Italia se enfrenta a Luxemburgo en lo que será un partido de baja presión pero simbólico. Cuatro días después, Grecia ofrece una prueba más dura. Ambos partidos serán observados de cerca, no por los resultados inmediatos, sino por señales de química y crecimiento individual entre un grupo que podría formar la columna vertebral de la selección nacional durante la próxima década.
La ausencia del Mundial, que se disputa del 11 de junio al 19 de julio, duele profundamente. El fracaso de Italia para clasificarse a Copas del Mundo consecutivas — también se perdió la edición de 2018 — ha forzado un ajuste de cuentas dentro de la Federazione Italiana Giuoco Calcio. Esta inyección juvenil es tanto una necesidad como una declaración de intenciones: la vieja guardia falló; ahora, los jóvenes deben liderar.
El papel de Donnarumma es crucial. Como el único jugador de clase mundial probado en la plantilla, el portero del Paris Saint-Germain tendrá la tarea de asesorar a compañeros defensores que son apenas adultos. Su experiencia en entornos de alta presión, incluida la gloria de la Eurocopa en 2021, proporciona un faro para un equipo que inevitablemente sufrirá dolores de crecimiento.
Tácticamente, se espera que Baldini despliegue un sistema fluido que enfatice la energía y la presión, señas de identidad de los recientes equipos juveniles de Italia. Los amistosos también servirán como una audición para el próximo entrenador permanente, que observará desde lejos y tomará nota de qué promesas pueden manejar la transición del fútbol de categorías inferiores al escenario internacional absoluto.
Para los aficionados italianos, la mezcla de esperanza y ansiedad es palpable. La edad media de 20,5 años es la más baja para cualquier plantilla de Italia en la memoria reciente. Si bien indica un compromiso con la renovación, también refleja la profundidad de la crisis. El camino hacia la Eurocopa 2028 comienza en serio este junio, con un equipo que probablemente se verá muy diferente cuando comience la clasificación.
El futuro entrenador (los candidatos rumoreados incluyen a Luciano Spalletti y otros) heredará un lienzo en blanco. Las selecciones de Baldini aseguran que quien asuma tendrá un inventario claro del mejor talento joven del país. Los amistosos pueden no ser oficiales, pero su impacto a largo plazo podría ser profundo.
Basado en reportajes de L'Équipe.