El entrenador de la selección masculina de fútbol de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, ha presentado oficialmente su plantilla para la Copa Mundial de la FIFA 2026, combinando veteranos contrastados con talentos emergentes en una lista que refleja tanto ambición como pragmatismo. El anuncio, realizado durante una ceremonia dramática en Nueva York donde cada jugador subió al escenario individualmente, proporcionó una visión clara de la visión del argentino para el torneo que EE.UU. coorganiza con Canadá y México. Cabe destacar que la selección de 26 jugadores incluye a tres futbolistas que juegan en la Ligue 1 de Francia, mientras que un centrocampista clave se pierde el torneo por lesión.
Entre las inclusiones más llamativas se encuentran el delantero del Mónaco Folarin Balogun, el extremo del Marsella Timothy Weah y el defensa del Toulouse Mark McKenzie, todos los cuales han disfrutado de campañas impresionantes en la máxima categoría francesa. Balogun, ex productor de la cantera del Arsenal, ha sido una revelación desde que cambió su lealtad internacional de Inglaterra, aportando un toque clínico al ataque de EE.UU. Weah, hijo de la leyenda del fútbol George Weah, ofrece velocidad y versatilidad en las bandas, mientras que McKenzie añade solidez y poderío aéreo a la defensa. Su presencia subraya el énfasis de Pochettino en jugadores con base en Europa que están acostumbrados a entornos de alta presión.
Sin embargo, la decisión más debatida gira en torno a la omisión del centrocampista del Lyon Tanner Tessmann. El jugador de 24 años ha sido un pilar en el club francés esta temporada, pero una lesión tardía sufrida en la Ligue 1 forzó la mano de Pochettino. Fuentes cercanas al equipo indican que no se podía garantizar el estado físico de Tessmann para el inicio del torneo, que se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio. Su ausencia deja un vacío en el centro del campo, un área donde EE.UU. dependerá ahora en gran medida de jugadores como Weston McKennie y Yunus Musah para controlar el juego.
Pochettino sorprendió ligeramente al incluir al portero Matt Turner, que pasó la temporada nacional cedido en el New England Revolution pero sigue bajo contrato con el Lyon. La experiencia de Turner, uno de los héroes de la campaña del Mundial 2022, probablemente inclinó la balanza, a pesar de las dudas sobre su tiempo de juego regular. Se une a un grupo que incluye a 13 supervivientes de la plantilla que alcanzó los octavos de final en Catar, un testimonio de la continuidad que Pochettino busca mantener. Entre ellos se encuentran el capitán talismánico Christian Pulisic, ahora en el AC Milan, y McKennie, de la Juventus, de quienes se espera que impulsen al equipo en suelo local.
Para EE.UU., este torneo representa más que un evento deportivo; es una oportunidad para cimentar el lugar del fútbol en la corriente principal estadounidense. La última vez que el país fue anfitrión del Mundial, en 1994, una clasificación a los octavos de final provocó un aumento en la popularidad del deporte. Pochettino, que ha dirigido a clubes de élite como el Tottenham y el Paris Saint-Germain, entiende el peso de las expectativas. Su plan táctico, que se espera que incluya un estilo de presión alta y posesión, será puesto a prueba desde el principio, con un calendario de grupos que presenta tanto oportunidades como peligros.
Los estadounidenses fueron sorteados en el Grupo D junto a Australia, Paraguay y Turquía. Sobre el papel, es un grupo favorable, que evita a las potencias tradicionales. Sin embargo, los tres oponentes presentan amenazas únicas: la fisicalidad y la actitud de nunca rendirse de Australia, la resistencia defensiva y el ingenio al contragolpe de Paraguay, y el talento mercurial de Turquía que puede desestabilizar a cualquier defensa. Salir del grupo es un requisito mínimo, pero Pochettino tendrá la vista puesta en una profunda trayectoria, especialmente con los partidos de eliminatorias programados en sedes como el MetLife Stadium y el AT&T Stadium.
Analizando la composición de la plantilla, el contingente de la Ligue 1 añade estilo y tenacidad. El registro goleador de Balogun en Francia lo convierte en el indiscutible '9', mientras que la capacidad de Weah para jugar en cualquiera de las bandas o como lateral ofrece flexibilidad táctica. La asociación de McKenzie con Tim Ream o Cameron Carter-Vickers en la defensa central podría ser crucial. La mezcla de juventud y experiencia se destaca aún más con la inclusión de varios jugadores de la MLS, asegurando que el equipo esté arraigado en el fútbol nacional mientras se beneficia de la experiencia internacional.
Sin embargo, el hueco en forma de Tessmann en el centro del campo no puede pasarse por alto. Su energía de ida y vuelta y su rango de pases habrían sido valiosos contra equipos que probablemente se replegaran. Pochettino necesitará alternativas como Luca de la Torre o Johnny Cardoso para dar un paso adelante. Los partidos de preparación hasta el 11 de junio serán críticos para integrar al equipo y probar diferentes combinaciones. El entrenador ya ha enfatizado la necesidad de "sacrificio colectivo y creencia", un mantra que repitió durante la ceremonia de Nueva York.
En un plano más amplio, este Mundial podría definir a una generación del fútbol estadounidense. Con talentos emergentes como Gio Reyna, Brenden Aaronson y ahora Balogun, la USMNT ya no es un equipo que se contenta con solo participar. La ventaja de jugar en casa, con multitudes bulliciosas, climas familiares y menor fatiga por viajes, podría ser el catalizador para una actuación histórica. El pedigrí de Pochettino añade una capa de credibilidad, pero su éxito se medirá en última instancia por los resultados en el campo.
Mientras el reloj avanza hacia el partido inaugural, la anticipación crece. El anuncio de la plantilla ha provocado debate entre aficionados y expertos, pero una cosa está clara: Estados Unidos no es solo anfitrión, es un contendiente. Queda por ver si podrán emular el espíritu de 1994 e ir más lejos, pero bajo la guía de Pochettino, una nación se atreve a soñar. Basado en reportajes de L'Equipe.