El camino hacia el primer título de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA para España pasará por Catar este otoño, ya que el sorteo del torneo ampliado a 48 equipos el miércoles en Zúrich colocó a La Rojita en el Grupo H junto a Marruecos, Fiyi y China. El evento, que se celebrará del 19 de noviembre al 13 de diciembre, marca el segundo Mundial en Catar tras el espectáculo de mayores en 2022, y España llega decidida a llenar el único vacío evidente en su vitrina de trofeos juveniles.
El sorteo, conducido por el ex internacional portugués Nuno Gomes y la leyenda nigeriana Celestine Babayaro, vio a España como cabeza de serie del Bombo 1 y aterrizó en un grupo geográficamente diverso. Marruecos, una fuerza emergente en el fútbol juvenil, se perfila como la principal amenaza. China y la nación insular del Pacífico Fiyi, ambas presentes en este escenario, llegan como víctimas propiciatorias, pero los torneos juveniles no garantizan partidos fáciles.
El calendario de la fase de grupos de España marca la pauta de una intensa semana inicial. Se enfrentan a China el viernes 20 de noviembre en lo que será su primer encuentro competitivo en este nivel. Tres días después, el lunes 23 de noviembre, se miden a Fiyi, antes de cerrar la fase de grupos contra Marruecos el jueves 26 de noviembre. La progresión a las rondas eliminatorias dependerá en gran medida de sumar el máximo de puntos al principio, especialmente dado que el nuevo formato de 48 equipos significa que solo avanzan los dos primeros de cada uno de los 12 grupos, más los ocho mejores terceros.
El Mundial Sub-17 es el único título importante que falta en la colección juvenil de España, un hecho que la federación ha tratado de remediar durante mucho tiempo. Tras conquistar campeonatos europeos en esta categoría de edad, la corona mundial ha sido esquiva, lo que añade motivación adicional para el equipo que se dirige a Oriente Medio. El sorteo del grupo ofrece un camino favorable sobre el papel, pero los márgenes en el fútbol juvenil son famosamente estrechos.
La presencia de Marruecos en el grupo añade una capa de intriga. El conjunto norteafricano ha invertido en el desarrollo juvenil y verá el choque contra España como un punto de referencia. China, por su parte, está reconstruyendo su estructura juvenil, y Fiyi representa el alcance global de un torneo que ahora abarca 48 naciones de todos los rincones del planeta.
Más allá del Grupo H, el sorteo produjo varios emparejamientos de alto perfil. Los anfitriones Catar se colocaron en el Grupo A con Egipto, Panamá y Grecia. Argentina encabeza el Grupo C junto a Australia, Dinamarca y un representante de la CAF. Brasil en el Grupo I se enfrenta a Irlanda, Costa Rica y Tanzania. Potencias tradicionales como Francia (Grupo D), Italia (Grupo E) y México (Grupo K) también conocieron a sus rivales. La ampliación a 48 equipos subraya la creciente importancia del torneo en el calendario internacional.
Para España, las implicaciones son sencillas: ganar el grupo probablemente evita a otros ganadores de grupo en los dieciseisavos de final, mientras que un traspié podría significar un camino más duro. El cuerpo técnico enfatizará la disciplina contra China y Fiyi antes del posiblemente decisivo encuentro con Marruecos. El pedigrí técnico del equipo sugiere que deberían dominar la posesión, pero convertir oportunidades y mantener la concentración será clave.
Aunque la plantilla definitiva aún no se ha anunciado, la línea de producción de talento de España de clubes como Barcelona y Real Madrid garantiza un fondo de armario profundo. Los desafíos de un Mundial—calendario compacto, condiciones desconocidas y el peso de las expectativas—pondrán a prueba incluso a los adolescentes más dotados. El éxito en Catar no solo pondría fin a una larga espera, sino que reforzaría el lugar de España en la cúspide del desarrollo juvenil.
A medida que se acerca el torneo, el mensaje desde el campo español es de optimismo cauteloso. Con el sorteo resuelto, los preparativos se intensificarán con partidos amistosos y concentraciones. El objetivo singular es regresar con el trofeo que se ha mantenido agonizantemente fuera de alcance.
Basado en información de Marca.