El campeón de peso mediano de la UFC, Khamzat Chimaev, ha aclarado lo que necesitaría para considerar un ascenso a la división de peso semipesado. La estrella invicta dejó claro que la decisión finalmente se reduce a los incentivos financieros ofrecidos por la promoción.
Hablando sobre su futuro, Chimaev explicó que se ve a sí mismo como un empleado de la UFC y, por lo tanto, se remite al equipo de emparejamientos de la organización. Afirmó que estaría abierto a subir de peso si la UFC le presentara un contrato más lucrativo para competir en el peso semipesado. Por el contrario, indicó que permanecería en el peso mediano si la promoción le ofreciera un mejor acuerdo para quedarse.
El luchador de 32 años, que representa a los Emiratos Árabes Unidos, posee actualmente un récord profesional inmaculado. Ha acumulado 15 victorias desde que se volvió profesional en 2018, con 12 de esas victorias por detención. Esta racha dominante lo ha establecido como uno de los competidores más formidables del deporte hoy en día.
El logro de Chimaev de capturar el oro de la UFC sin una sola derrota profesional lo coloca en una compañía de élite. Es solo el decimosexto luchador en la historia de la promoción norteamericana en lograr esta hazaña poco común, lo que subraya la naturaleza excepcional de su trayectoria profesional.
El próximo desafío del atleta nacido en Chechenia es el contendiente estadounidense Sean Strickland. Los dos pesos medianos se enfrentarán en UFC 328, un evento programado para el 10 de mayo. Este combate servirá como una prueba significativa para el campeón mientras continúa construyendo su legado.
Si bien Chimaev ha expresado su disposición a explorar diferentes categorías de peso, su enfoque inmediato sigue siendo su próxima defensa del título. El resultado de su combate contra Strickland podría influir en los planes de la UFC con respecto a su futuro y posibles movimientos divisionales.
Basado en reportajes de Чемпионат.com.