Google ha aceptado un importante acuerdo financiero tras una demanda que alegaba discriminación racial generalizada contra sus empleados negros. El gigante tecnológico pagará 50 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente R$245 millones, para resolver las reclamaciones.
El acuerdo se finalizó el jueves. La acción legal se originó a partir de una demanda presentada en 2022 por April Curley, una antigua empleada de Google. Ella acusó a la empresa de mantener un patrón recurrente de trato injusto dirigido a los trabajadores negros.
Según la demanda, Google sistemáticamente asignaba a los empleados negros a puestos de nivel inferior con una compensación reducida. La denuncia alegaba además que los empleados que informaban sobre este trato discriminatorio se enfrentaban a un ambiente laboral hostil.
El caso se amplió más allá de la demandante inicial cuando otros antiguos empleados se unieron a la acción legal. La demanda posteriormente obtuvo el estatus de acción colectiva, representando a un grupo más amplio de trabajadores afectados.
El abogado de derechos civiles Ben Crump, que representa a los demandantes, enfatizó la importancia del caso. "Este caso se trata de rendición de cuentas, simple y llanamente", declaró Crump en un comunicado. Señaló que los empleados negros en la industria tecnológica han enfrentado durante mucho tiempo barreras que limitan sus oportunidades.
Crump calificó el acuerdo como un paso importante para responsabilizar a una de las empresas más poderosas del mundo. Declaró que el acuerdo envía un mensaje claro de que las prácticas discriminatorias no pueden ni serán toleradas.
Associated Press informó que Google no respondió a las solicitudes de comentarios antes de la publicación de la noticia. El acuerdo representa un compromiso financiero significativo por parte de la empresa para resolver las alegaciones de discriminación.
Basado en reportes de g1.