Las festividades previas a la pelea de UFC 328 tomaron un giro dramático y físico en Newark cuando el campeón de peso mediano de UFC, Khamzat Chimaev, y el excampeón Sean Strickland se enzarzaron en un acalorado altercado durante su careo. Lo que típicamente es un momento tenso pero controlado de guerra psicológica rápidamente se convirtió en una confrontación física real.
El incidente ocurrió durante el tradicional careo, un elemento básico de los grandes eventos de UFC donde los peleadores se enfrentan cara a cara para generar anticipación por su próxima pelea. Después de un prolongado período de intenso contacto visual en el escenario, Chimaev, el campeón invicto, escaló la situación al asestar una patada a Strickland. El repentino golpe convirtió inmediatamente el careo en un caótico altercado, con el personal del evento y la seguridad corriendo para separar a los dos rivales de peso mediano antes de que la situación pudiera deteriorarse aún más.
Este estallido físico no ocurrió en el vacío. Informes del evento indican que la animosidad entre los dos peleadores se había ido acumulando durante toda la conferencia de prensa. La sesión se caracterizó por un continuo y amargo intercambio de insultos y pullas verbales, preparando un escenario volátil para el eventual careo. La patada fue la culminación explosiva de un evento de prensa lleno de animosidad personal.
Khamzat Chimaev, conocido por su apodo 'Borz', llega a esta pelea por el campeonato con un récord profesional perfecto de 15 victorias y cero derrotas. Su dominio se destaca aún más por el hecho de que 12 de esas victorias han sido por finalización, demostrando su capacidad para terminar las peleas de manera decisiva. El peleador nacido en Chechenia ha sido competidor profesional desde 2018 y ha ascendido rápidamente a la cima del deporte.
Sean Strickland, el excampeón, no es ajeno a las intensas confrontaciones previas a la pelea y al descarado trash talk. Sin embargo, ser el receptor de una patada durante un careo representa una escalada significativa. El incidente asegura que la antesala de su combate por el campeonato estará dominada por la charla sobre este altercado físico y la verdadera enemistad que ha revelado.
El altercado requirió intervención para separar a los peleadores, subrayando la genuina hostilidad presente. Tales incidentes, aunque impactantes, a menudo sirven para aumentar drásticamente el interés de los fanáticos y las compras de pago por evento, agregando una capa de conflicto del mundo real a la competencia deportiva. El evento principal de UFC 328 ahora lleva una narrativa adicional de venganza personal tras este enfrentamiento público.
Basado en reportajes de Чемпионат.com.