El legendario piloto francés de rally Sebastien Ogier ha tomado el control del WRC Rally Portugal 2026 tras un dramático segundo día de competición. El piloto de Toyota GAZOO Racing capitalizó una serie de desgracias de sus rivales para establecer una posición dominante de cara a la etapa final.
Ogier, ocho veces campeón del mundo, terminó el día con un tiempo total de 1:28:25.2 en los diez tramos especiales. Su actuación fue una clase magistral de consistencia, evitando los grandes tropiezos que aquejaron a varios competidores. La capacidad del veterano para gestionar su ritmo y su máquina mientras otros fallaban resultó decisiva.
El cambio más significativo en la clasificación se produjo a costa de Adrien Fourmaux. El piloto de Hyundai Shell Mobis WRT había sido la historia del rally, liderando durante la mayor parte del recorrido. Sin embargo, su desafío se desmoronó espectacularmente en un solo tramo. Una pérdida de frenos provocó una excursión fuera de pista, agravada por dos pinchazos. El tiempo perdido lo relegó de la lucha por la victoria a un desolador sexto puesto, a 34.3 segundos de Ogier.
"Mis frenos desaparecieron, así que no pude frenar y nos salimos", explicó Fourmaux, cuyas palabras capturan la naturaleza repentina y brutal de la desgracia en el rally. "Revisamos todo en el coche y continuamos la carrera. Estas cosas pasan en el rally." Sus comentarios destacan los márgenes tan estrechos entre la gloria y la decepción en este deporte.
Heredando el segundo puesto está la estrella belga Thierry Neuville, también con un Hyundai. Neuville se sitúa a solo 3.7 segundos de Ogier, una diferencia que está lejos de ser insuperable en un día completo de rally. Esto prepara el escenario para un emocionante duelo en el último día entre dos de los pilotos activos más laureados del deporte, una rivalidad que ha definido el WRC durante más de una década.
El tercer puesto del podio lo ocupa el joven talento finlandés Sami Pajari en un Toyota Gazoo Racing WRT2. El día de Pajari fue una montaña rusa; ganó dos tramos por la mañana para meterse en la lucha, pero también sufrió la pérdida de un neumático, un medio trompo y un parabrisas dañado. Su resiliencia al mantener el tercer puesto, a 15.2 segundos del líder, demuestra su creciente madurez y potencial como futuro aspirante al campeonato.
La clasificación general tras diez tramos muestra la profundidad de la competición. Oliver Solberg es cuarto, a solo 1.2 segundos de Pajari, mientras que Elfyn Evans ocupa el quinto puesto para Toyota. Más atrás, Nikolay Gryazin con el Lancia Corse HF completa el top diez, a más de cuatro minutos y medio, ilustrando las enormes diferencias de rendimiento que pueden abrirse en la clase principal del WRC.
Este resultado tiene implicaciones significativas para el campeonato de 2026. Para Ogier, una victoria aquí sería un gran impulso en su campaña por el título, demostrando su velocidad perdurable y su astucia táctica. Para Neuville, un buen resultado es crucial para mantener la presión sobre sus rivales. La desgracia de Fourmaux es una píldora amarga, potencialmente costándole una primera victoria en el WRC y valiosos puntos de campeonato.
El último día en Portugal promete un gran drama. Con Neuville al alcance y los tramos conocidos por su naturaleza punitiva, nada está garantizado. Ogier necesitará defender su escasa ventaja mientras gestiona el desgaste de los neumáticos y evita los gremlins mecánicos que golpearon a Fourmaux. La lucha por el podio, particularmente entre Pajari y Solberg, también será ferozmente disputada.
Basado en reportajes de Чемпионат.com.