El Hull City ha completado un regreso de cuento de hadas a la Premier League, desafiando todas las probabilidades con un gol de Oli McBurnie en el tiempo de descuento para vencer al Middlesbrough 1-0 en la final del play-off del Championship en Wembley. Después de terminar 21º en la liga hace apenas un año y escapar del descenso a la League One en el último día, los Tigers ahora se preparan para la máxima categoría inglesa.
El momento decisivo llegó en el quinto minuto del tiempo añadido, cuando el escocés McBurnie, fichado como agente libre el verano pasado, marcó para llevar la locura a la afición del Hull. Fue un golpe para el Boro, que había dominado largos periodos, y el gol desató escenas de celebración salvaje que perdurarán en la memoria de East Yorkshire.
El logro del Hull es aún más notable dadas las severas restricciones bajo las que operaron. El club fue sometido a un embargo de fichajes por pagos atrasados a otros clubes, lo que limitó al entrenador Sergej Jakirovic a fichar solo agentes libres y cesiones. El embargo significó que no se podían pagar tarifas de traspaso, forzando al club a ser creativo en el mercado. Las contribuciones clave vinieron de cedidos y veteranos, con John Egan y McBurnie encarnando el negocio astuto que marcó la diferencia.
El camino a Wembley estuvo lleno de controversia. La expulsión del Southampton de los play-offs, debido al escándalo 'Spygate', forzó un reajuste tardío de los partidos. El Hull se preparaba para enfrentar a los Saints, pero de repente se le informó solo cuatro días antes de la final que jugarían contra el Middlesbrough. Jakirovic admitió que su equipo se sintió como 'daño colateral' de las repercusiones aplicadas al Southampton.
Jakirovic, ex internacional bosnio, tomó el mando del club en un momento bajo. Anteriormente había ganado títulos domésticos en Bosnia y Croacia, pero llegó a Inglaterra con su reputación dañada tras una humillación 9-2 en la Champions League ante el Bayern de Múnich mientras dirigía al Dinamo Zagreb, lo que resultó en su despido. En el Hull, encontró un grupo de jugadores dispuestos a adoptar su filosofía relajada pero exigente.
'Cuando Oli marcó, pensé que estaba soñando, esto es una película', dijo Jakirovic tras el pitido final. Señaló las lágrimas de felicidad de los jugadores y describió el viaje como 'increíble'. Incluso bromeó sobre las consecuencias del Spygate, diciendo que si el Southampton hubiera visto entrenar a su equipo, no era un problema porque 'a veces somos demasiado malos'. El entrenador, que se saltará el viaje de celebración del equipo a Las Vegas (una recompensa prometida por el dueño Acun Ilicali), prefiere recargar energías con la familia en Croacia. 'Ya sabes lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. Esto no es para mí', dijo.
El dueño Ilicali había avivado la atención previa al partido sugiriendo que consideraría acciones legales si el reinstaurado Middlesbrough vencía al Hull, pero tras la victoria lo llamó 'el mejor día de mi vida'. Su inversión y apoyo emocional han sido cruciales, y el viaje prometido a Las Vegas es una señal tangible de su gratitud y ambición.
El jefe de reclutamiento Martin Hodge reflexionó sobre su propio viaje. Ex portero y ojeador de larga trayectoria, admitió que ver la escapatoria del último día la temporada pasada en Fratton Park le hizo cuestionar su trabajo. Sin embargo, en 12 meses, fue parte de la construcción de un equipo que logró el ascenso con un presupuesto reducido. Hodge, que ha trabajado para clubes importantes y la selección galesa durante 52 años, calificó esto como 'el mayor logro' de su carrera.
Las implicaciones para el Hull City son enormes. El estatus de la Premier League trae un botín financiero estimado en alrededor de £170 millones, un mayor presupuesto de fichajes y la oportunidad de competir contra la élite del país. La planificación para la próxima temporada comenzará de inmediato, con Jakirovic y Hodge necesitando reforzar una plantilla que fue construida para sobrevivir, no para prosperar, en la segunda categoría. El salto de calidad es inmenso, pero la unión y la organización defensiva que los llevó a través de los play-offs, incluyendo porterías a cero contra Millwall y Middlesbrough, podrían ser invaluables. El rápido ascenso del Hull de casi la extinción a la tierra prometida subraya la impredecible belleza de la pirámide del fútbol inglés.
Para el Middlesbrough, la derrota es una píldora amarga, tras haber fallado múltiples oportunidades de ascender en las etapas finales de la temporada. Para el neutral, la historia del Hull es un recordatorio de la capacidad de redención del fútbol. Mientras los jugadores de los Tigers vuelan a la Ciudad del Pecado, el equipo de East Yorkshire puede comenzar a planificar una campaña en la Premier League que una vez pareció una fantasía lejana. Basado en reportajes de BBC Sport.